Si bien no existe una fórmula perfecta para garantizar la viralidad de un video o foto, hay algunos puntos que comparten los contenidos más compartidos.

Imágenes

Incluso los contenidos en forma de texto suelen ser más compartidos si vienen en forma de imagen. Capturas de pantalla, memes, texto claro sobre video, dibujos.

Claridad

No necesariamente un buen diseño, los fotomontajes de baja calidad fueron los precursores de la viralidad. Y siguen siéndolo. Para los contenidos chuscos pareciera no importar la ortografía o la estética, el mensaje directo es lo que pesa.

Emociones extremas

La gente suele compartir más los contenidos que generan reacciones extremas. La sorpresa, indignación, el odio, las grandes noticias y los chismes de famosos. Fuentes inciertas aseguran que los sentimientos positivos son aún más virales que los negativos. Por confirmar.

Utilidad

Tutoriales, recetas, descubrimientos, infografías. Videos con una secuencia digerible de información útil suelen compartirse más que la información en crudo.

Público base

No es lo mismo lanzar un contenido en un medio pequeño que en uno con una base de seguidores, el efecto del público influye al decidir si se compartirá un contenido. Comentarios, likes, reacciones. La masa que respalda a una publicación ayuda a que la gente se anime más a compartir. Se le puede dar un empujoncito con publicidad pagada.

Viralizó para impetuosa, Jos Velasco.

Crédito de la imagen: Fragmento de “Network” de Laurie Lipton.

Este texto es producido para complementar el curso Presencia en internet para escritores.
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