Hace un tiempo publiqué en Magis un texto sobre cómo poner a la tecnología a nuestro servicio para avanzar con los pendientes y no perder la atención. Me enamoré de una app:

Productive es una de las apps que más me gustan para desarrollar hábitos. Además de contar con un diseño amigable es muy funcional. Cada día que cumples con 100 por ciento de tus actividades, se rellena un círculo en el calendario. A lo largo del tiempo esto da como resultado un mapa visual con el que podrás ubicar con facilidad los días en que fallaste. Una característica interesante es que no tienes que definir un día específico para cumplir un hábito, pueden ser una o varias veces a la semana o al mes. La app es gratuita en ios hasta para cuatro hábitos.

Todo iba bien hasta que me enfadé de que la app me recordara todos los días lo mismo. Este programita había cumplido su objetivo: crear hábitos.

Ya no la necesitaba.

Pasó el tiempo y naturalmente, dejé los hábitos creados por confiar en mi memoria. Volví a ser despreciable.

¿Por qué eres así?

La vida está llena de pendientes que se van acumulando si no les ponemos atención. Cuando esto pasa francamente se vuelven enfadosos de atender.

Algunos ejemplos:

  • Un cuarto desordenado.
  • Los archivos del escritorio de la computadora.
  • Aprender un idioma.
  • Mantener una página web.

Si separamos en pequeños lapsos de tiempo nuestras actividades podremos avanzar con los pendientes poco a poco, pero de manera contundente, como la tortuga trillada que le ganó a la liebre en su carrera, paso a pasito.

Aún así es enfadoso…

Mi nueva, nueva teoria es que al perder una racha nos cuesta trabajo recuperar las buenas costumbres, el problema principal es vivir estresados por, precisamente, cumplir estas rachas.

¿Y si mejor aceptamos que vamos a fracasar poquito para poder retomar rápidamente las fallas?

Ejemplos:

  • Tener una lista de pendientes de la casa pero no ponerles una fecha para realizarlas. Un mes hacer el jardín, otro mes algunas reparaciones, otro más arreglar la cocina. Hacer solo una cosa cada mes nos permitirá avanzar en los pendientes rezagados y esperar con ánimos los siguientes.
  • Si un día no queremos repasar un idioma en el Duolingo porque por ejemplo nos desvelamos, no pasa nada… El ritmo bajará, la racha se romperá, pero no tu actitud para retomar al día siguiente tu objetivo. A mí me pasó que me empezaron a saturar las notificaciones y las desactivé. Practico menos veces por semana pero las disfruto más.
  • Palomear una lista de pendientes es satisfactorio, si haces equipo, puedes compartir un documento en Google Drive y entre todos editarlo. Lo que a alguien le puede parecer pesado a otro no tanto. Delegar para ganar y aprovechar las habilidades de todos puede ser muy efectivo.
  • Si cada vez que algo está fuera de lugar lo arreglas, tendrás siempre un lugar limpio, pero como te digo antes, puede ser pesado y enfadoso estar levantando cada cosa, si un día no estás en el mood, desparrámate sin culpas. Eso sí, teniendo en cuenta que pronto habrá que limpiar lo acumulado. A mí me sirve levantar el cochinero una servilleta a la vez. Ahí a la pasada…

Avanzó para impetuosa, Jos Velasco.
Ilustración: Fragmento de Lot and His Daughters por Albrecht Dürer.

Cómo avanzar con los pendientes a largo plazo

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