El ramen que más me gusta en el mundo es el Shin-Sen-Gumi Hakata Ramen. Además de que ofrecen este gran platillo estos japoneses son muy buenos con el servicio. Cuando llegas al lugar, en vez de hostess te topas con una hoja de papel y un lápiz. Conforme va llegando al restaurante cada grupo de personas anota su nombre así como el número de personas y espera a ser llamado. Es hermoso.

Emocionada, la gente revisa de vez en cuando los nombres tachados para ver si ya casi le toca. En vez de una fila recta la gente está reunida alrededor, relajada. Es, en mi opinión, una mejor solución al sistema de fichas con números, pues aprovecha a la misma gente para organizar la información. Te llaman por tu nombre y no como a un número y al entrar al restaurante todo el personal te saluda con efusiva alegría.

¿Qué tiene que ver este sistema de filas con las revistas? Algo que he observado es que generalmente las revistas tienen pocos recursos económicos, así que optimizar sus demás recursos es algo que no se puede relegar.

Ejemplos:

  • Si trabajamos un artículo con varios colaboradores, una buena idea podría ser utilizar un sistema como Google Drive para editar el mismo documento entre todos sin tener que enviar versiones vía e-mail. Así como entre todos los comensales llenan la lista de espera, los colaboradores pueden editar y hacer comentarios en tiempo real en el documento en línea.
  • Si para promocionar la revista hacemos un evento, podemos asignar tareas a los asistentes como compartir sus contenidos en redes sociales con un hashtag o incitarlos a que publiquen directamente en el evento de Facebook al que fueron invitados. De nueva cuenta, la lista en donde el restaurante le pide a sus comensales indicar detalles como si desean estar en terraza sirve como analogía. Los asistentes a un evento nos pueden hacer llegar sus peticiones a nuestro muro virtual y todo mundo las verá, lo que le servirá a más de alguno.
  • En el restaurante, si alguien está distraído y ha llegado su turno, la gente empieza a llamarlo su nombre. De igual manera si facilitamos a los colaboradores de una revista formas de que se contacten entre ellos, por ejemplo, un buen perfil de autor, facilitaremos que se vaya creando una comunidad que se apoye y nos libere una carga de trabajo. Hagamos que el sistema nos ahorre contratar más gente, sobre todo para las tareas repetitivas.
  • En vez de tirar a la basura una ficha con un número, el restaurante tiene a su disposición una lista con más información como el número de personas que viene y en grupos de cuántas y si prefieren entrar o estar en la terraza. Esta información pudiera servir para tomar decisiones sobre la apertura de nuevas sucursales. Así mismo, una revista que cuente con una base de datos con estadísticas podrá utilizar la información para ajustar presupuestos, realizar encargos a colaboradores más adecuados, organizar eventos más exitosos, etc.

Colaboró para impetuosa: Jos Velasco

En qué se parece la mejor fila de espera de un restaurante y una revista cultural
[jetpack_subscription_form]

Síguenos en redes sociales

    ¿Te gustaría saber más de este tema? ¡Escríbenos!