Sinopsis

Fábula rasa es una antología de cuentos sobre fetos ingenieros, mujeres y niñas fantasmas, escritores chillones, momentos bobos que no van a volver a repetirse en el tiempo y el instante de soledad que a veces ocurre en la media tarde.

Autor

José Pérez es un escritor y lector fantasma de Internet, antologías de cuento suyas son La Política del Silencio vol. 1 (ICA, 2007) y vol. 2 (Despertar, 2017); edita y escribe en el sitio impetuosa.org, dirigió mexicokafkiano.com.

Muestras

Extracto del cuento Moho

Soy un asco como promotor de lectura. Me lo imaginaba, pero siempre pesa más examinar la evidencia concreta de tu mediocridad, que cargar con una duda razonable.

Los inleídos en batalla descansan, pasta dura o rústica, contemporáneos y clásicos, sobre la estantería bajo la ventana; finiquitados a veces, con un separador entre la dieciséis y la 40.

— ¿Te los quieres llevar? —Me pasa la mano por el cabello y la espalda y regresa a guardar su ropa planchada.

No quiero. Me siento sobre la cama. Me caza entre blusas. Piensa en qué pienso. Pienso en qué me piensa pensando. Al silencio lo interrumpen los pasos que recorren las galerías y pasillos del laberinto que levantamos juntos.

Sus ojos brillan sobre una blusa con flores de color rojo.

—Creo que ya no voy a escribir.

— ¿A escribir qué? —A veces este cuestionar incesante me vuelve loco. La imposibilidad de poder declarar: me gusta el agua, sin esperar de regreso un ¿qué te gusta del agua?

—A escribir nada.

—Un berrinche, pues. Como cuando decidiste borrar todas tus redes sociales...

Extracto del cuento Folie à Deux

Hace un rato salí del edificio a dar un paseo. Uno de los guardias me recordó la hora y me preguntó si no deseaba escolta. Miré la calle vacía y por un momento estuve de acuerdo con él. Luego, me obligué a recordar que aquella calle no era una calle, que esta no es una ciudad y que si existía un delincuente dentro de todo este enorme simulacro, ese soy yo.

Tardé media hora en llegar a la biblioteca pública. La biblioteca es mía. Los empleados que trabajan en ella, son mis empleados. Ahí está guardada toda la información del proyecto, desde sus inicios, en la hemeroteca. Son de libre acceso. Todos los actores del proyecto tienen derecho y obligación de documentarse sobre él. Él es la causa de todo el proyecto, después de todo.

Los archivos de información tienen la forma de actas, escrituras de propiedad, contratos y diarios viejos. Su resguardo funciona gracias a la simplicidad: eso es lo que son, exactamente. Hay solo un documento, un libro de pastas negras, que no narra la historia de la ciudad. Es el único que contiene el nombre de un lugar real, allá arriba. El nombre del lugar es Tunguska. Ahí, a las 7:17 horas del 30 de junio de 1908, los sueños comenzaron.

Extracto del cuento La Jaula

Cuando se hartó de recibir a pendejos como yo, se puso la chamarra beige que parecía su segunda piel, agarró su última cajetilla de cigarros, salió de su casa y no volvió nunca. Un señor que vende elotes lo encontró dos semanas después, en el lecho de un río hacia el sur de la ciudad. Estaba sentado en una piedra, debajo de un árbol, recargado contra un tronco. El señor que vende elotes, en una nota roja que sospecho, hubiera disfrutado de leer, declaró que lo había visto ahí durante toda la semana, pero que no se lo imaginaba muerto, que incluso tenía la impresión de haberlo visto acomodarse y que por eso se le había figurado un viejito descansando.

La fotografía lo muestra con un gesto distante, un muñeco de ojos abiertos con el indicio de una sonrisita a punto de emerger. Manos sobre las rodillas. Boca entreabierta. Una libreta taquigráfica en una mano. Cero alcohol en su sangre, ningún indicio de que fuera un suicidio.

Es duro crecer en este país, de cualquier modo. Es especialmente kafkiano crecer amando la literatura y francamente mesiánico, hacerlo con la convicción de dedicarle la vida. Los estereotipos por los que un aspirante a, digamos, publicar su obra literaria y sobrevivir del oficio dibujan dos circunstancias escalofriantes: que en general la sociedad ignora la valía de que sus tejidos produzcan escritores, resumiéndolos a una especie parasitaria que se encuentra ahí para llenar las sillas de los cafés pretendidamente bohemios, para caer de borrachos en algún bar, sin dinero para pagar la cuenta; no hay valor de producción en su obra, no hay vertiente explotable, ni método para formalizar su mercado.

Reseñas

Karen Cano

“La única vez que había sentido algo así con un autor fue cuando leí Los hermanos Karamazov.

Repetía líneas. Perseguía ideas. Me preguntaba constantemente si lo que estaba leyendo era una idea abstracta, una idea concreta o una referencia.”

Mario Sifuentes

"Desde el título, Fábula rasa es un juego, y los bandos son la experiencia y la candidez, lo mundano y lo fantástico, el destino y el albedrío.

De sus muchos logros, el principal en Fábula Rasa es la variedad de historias con una narrativa atrayente para cada una de ellas."

Medios

La Crónica - El Conejo y su amigo en la Luna

Presentación Fábula rasa FB

¡Presentación del libro de cuentos Fábula rasa del escritor José Pérez! ¡Paseeeeen!

Publicado por Impetuosa en Domingo, 18 de agosto de 2019

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